Smoothie verde de espinaca y manzana
Un smoothie verde sencillo que combina lo dulce de la manzana con lo fresco de la espinaca, ideal para tus mañanas.

Si eres de los que batallan para incluir verduras en el desayuno, este smoothie te va a caer como anillo al dedo. La combinación de espinaca y manzana suena rara la primera vez que la escuchas, pero en cuanto la pruebas entiendes por qué es de las favoritas en muchas cocinas: la manzana le da dulzura natural y la espinaca casi ni se nota en sabor, solo aporta ese color verde bonito y una textura fresca.
Para prepararlo necesitas un puñado generoso de espinaca fresca (como una taza, bien lavada), una manzana verde o roja, la que tengas a la mano, media taza de agua o agua de coco, el jugo de medio limón y, si quieres, unas hojitas de zacate de limón para darle un toque cítrico distinto. Ese ingrediente en particular le cambia el perfil de sabor por completo, le da un aroma como a té fresco que combina increíble con la manzana.
Cómo prepararlo paso a paso
Lo primero es lavar bien la espinaca y cortar la manzana en trozos pequeños, sin necesidad de pelarla si no te molesta la cáscara (ahí también hay fibra y sabor). Pon todo en la licuadora: espinaca, manzana, agua, limón y el zacate de limón si lo vas a usar. Licúa por un minuto o hasta que quede una mezcla tersa, sin grumos. Si te queda muy espeso, agrégale un poco más de agua o hielo, dependiendo de si lo prefieres frío o a temperatura ambiente.
Un truco que a nosotros nos funciona bien es meter la espinaca al congelador un rato antes de licuar, o usar cubos de hielo hechos con agua de limón. Así el smoothie sale más frío y con una textura más cremosa, casi como granizado, sin necesidad de agregar azúcar ni nada extra. También puedes colarlo si prefieres una textura más ligera, aunque perderías algo de la fibra.
Este tipo de bebidas son un buen complemento para las mañanas activas, sobre todo si las acompañas de una rutina constante de alimentación equilibrada. Si además llevas tu rutina con Neopil, un smoothie así puede ser una forma rica y fresca de empezar el día antes de tu dosis, sin que se sienta como una obligación sino como un gustito verde que además te hace sentir ligero.
Anímate a probarlo esta semana y juega con las proporciones hasta encontrar tu punto ideal de dulzura y frescura. Al final, la mejor receta es la que se ajusta a tu gusto y se convierte en un hábito que disfrutas repetir.
Este producto no es un medicamento. El consumo de este producto es responsabilidad de quien lo recomienda y de quien lo usa.
¿Quieres ver los productos de los que hablamos aquí?
